5 hábitos que te ayudarán a mejorar tu salud.

La pandemia del COVID-19, causada por el virus del SARS-COV 2, ha tenido un marcado impacto en algún aspecto de la vida diaria. Tareas cotidianas como trabajar, ejercitarse regularmente, hacer las compras o simplemente salir a la calle se han visto modificadas drásticamente como consecuencia de las medidas preventivas para evitar la propagación del virus. Sin embargo, las tareas diarias continúan siendo una constante que debe llevarse a cabo para satisfacer las necesidades básicas de la población. Esto ha provocado que deban modificarse muchos hábitos que, no siempre, han tenido un efecto positivo en la salud física y emocional de las personas.

El incremento del estrés, las horas de trabajo que se han visto incrementadas en muchos casos, el desempleo, la falta de actividad física regular, el uso de sustancias nocivas como el alcohol, el tabaco o estimulantes como el café, contribuyen al desarrollo de enfermedades crónicas como la obesidad, hipertensión arterial o Diabetes Mellitus, así como el aumento de la ansiedad que, de no tener un control adecuado, puede contribuir al desarrollo de diferentes trastornos psicológicos.

Las estrategias para modificar los malos hábitos y controlar eficazmente el estrés y la ansiedad se han convertido en el mejor aliado para mejorar la calidad de vida de las personas.

Haz un hábito organizar tus actividades!
  • 1 – Un poco de estructura.

Es verdad que el trabajo, familia, los estudios y los compromisos sociales abarcan gran parte del día a día haciéndonos sentir que las 24 horas del día no son suficientes para hacer todas las cosas que queremos o tenemos que llevar a cabo. Aún más, la desorganización de apodera de la rutina diaria. La adecuada organización del tiempo y los recursos con los que contamos es una herramienta valiosa para tener un poco más de estabilidad, y la estabilidad es sinónimo de tranquilidad y optimización.

  • 2 – Hacer actividad física es dedicar un tiempo para ti.

Es importante que se realice regularmente un poco de actividad física que te permita tener los incontables beneficios fisiológicos y psicológicos, pero principalmente que te permita disfrutarla.

La organización Mundial de la Salud recomienda hacer entre 150 y 300 min de actividad física aeróbica a la semana de intensidad moderada como trotar o nadar, así como actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días a la semana. Conocerte y reconocer tus límites te permitirá tener una relación más amena contigo mismo y sobre todo, te permitirá disfrutar de la actividad.

El pozole sí está en la dieta
  • 3 – Escoge mejor tus alimentos.

Resulta de especial importancia ser un poco más selectivo en cuanto a los alimentos que preferimos día con día, ya que la calidad, cantidad y contenido de los alimentos tienen un efecto potente en la salud. Algunas recomendaciones muy útiles para llevar tu alimentación de la mejor manera posible son: permítete variar tu alimentación experimentando con platillos y preparaciones más saludables como horneados libres de grasa, asados, caldos y sopas. Prefiere las grasas que a temperatura ambiente se mantengan líquidas y/o sean de origen vegetal como el aceite de oliva, canola y el aguacate evitando los fritos, capeados o empanizados. Prefiere las carnes magras como la pechuga de pollo o pavo, o cortes libres de marmoleo. Si, las frutas y las verduras son los mejores amigos del ser humano. Contienen fitoquímicos que tienen funciones antiinflamatorias, antibióticos, cardioprotectores, e incluso anticancerígenas.

  • 4 – Duerme mejor

Tener un sueño regular y reparador ayuda a mantener un estado mental en optimas condiciones para enfrentar los problemas de la vida diaria y mejorará la capacidad de respuesta a diferentes situaciones de estés. A demás, si tu objetivo en el gimnasio es aumentar masa muscular, intenta mantener un sueño de calidad de 7 a 8 horas diarias para optimizar la ganancia de masa muscular ya que la hipertrofia se da durante el descanso. Mantener un horario de sueño estable, evitando el uso de pantallas con brillo elevado en un ambiente relajado.

  • 5 – Evita los excesos

Cuando hablamos de “excesos”, lo primero que nos viene a la mente son sustancias como el tabaco, alcohol y otro tipo de estupefacientes, pero también es importante cuidar sobrepasar las cantidades recomendadas de los alimentos y hasta cargas de trabajo. Pero ¿cómo saber si estamos comiendo en exceso? Para esto es necesario conocer las necesidades del cuerpo y así poder estimar la cantidad de alimentos que debemos consumir sin caer en excesos. Tu nutriólogo o tu médico pueden ayudarte a conocer tus necesidades. De esta manera puedes mantener un equilibrio entre las calorías que gastas y las calorías que ingresan a tu cuerpo.  

LN Ian David Caldera Treo

Nunca olviden decirles a las personas que aman que los aman: César Escamilla

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